En respuesta a los requerimientos del cliente en términos de uso y desempeño espacial, se plantea una vivienda unifamiliar de un nivel con un área construida de 450 m². La distribución espacial privilegia la continuidad de las zonas sociales (sala, comedor y cocina) mediante una relación directa del interior – exterior, bajo un esquema de concepto abierto que potencia la amplitud y direcciona las visuales.
Las áreas privadas se integran a través de un sistema de circulación que articula funcionalmente el proyecto, garantizando una transición fluida entre lo social y lo privado. El proyecto incorpora elementos arquitectónicos que cualifican la experiencia espacial y refuerzan la identidad del habitar. Se adopta un enfoque interdisciplinar que asegura la coherencia entre el diseño arquitectónico y las variables estructurales, geotécnicas y de redes, consolidando una propuesta integral.
Las condiciones climáticas del predio, caracterizadas por altas temperaturas y regímenes de lluvia intensos, implicaron la incorporación de estrategias orientadas al control térmico y la protección de la fachada. El proyecto responde mediante la definición de alturas interiores que favorecen la disipación del calor y garantizan condiciones de confort, así como la implementación de aleros y pérgolas que mitigan la incidencia directa de la lluvia sobre la fachada, reduciendo el deterioro por humedad. Desde el componente estructural, el principal reto se concentra en la configuración de espacios libres amplios sin comprometer la eficiencia del sistema portante. Para ello, se plantea una disposición estratégica de las columnas, lo que optimiza las luces estructurales, permitiendo minimizar el impacto en el dimensionamiento de los elementos y logrando una solución técnicamente eficiente y económicamente viable.
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