El proyecto corresponde a una vivienda unifamiliar de 80m² construidos, distribuidos un solo nivel, donde se concibe a partir de la integración con la topografía y el paisaje circundante. La propuesta prioriza la continuidad espacial de las áreas sociales mediante un esquema abierto, donde la relación interior–exterior se convierte en el elemento estructurador del diseño.
Las áreas privadas se organizan en un volumen contenido que se articula con el espacio social a través de recorridos claros y funcionales, garantizando eficiencia en la distribución. El diseño incorpora criterios interdisciplinarios que permiten coordinar las variables arquitectónicas, estructurales y técnicas, consolidando una propuesta coherente y adaptada al contexto.
El principal reto del proyecto radica en la adaptación a las condiciones del terreno y al manejo del agua, considerando el alta constante de lluvias en la zona. Esto exige soluciones de drenaje, manejo de escorrentías y protección de la edificación frente a la humedad, garantizando durabilidad y estabilidad. Desde el componente estructural, el desafío consiste en lograr espacios abiertos sin generar sobrecostos en el sistema portante. Para ello, se plantea una disposición racional de elementos estructurales que optimiza las luces y reduce la necesidad de sobredimensionamientos, manteniendo eficiencia técnica y económica.
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