
El proyecto corresponde a un centro comercial de ruta intermunicipal, concebido como un nodo de actividad comercial y de servicios orientado a consolidar dinámicas económicas regionales y potenciar el flujo constante de usuarios en tránsito. La propuesta contempla aproximadamente 320 unidades comerciales distribuidas bajo una estrategia de crecimiento por etapas, permitiendo una expansión progresiva y adaptable según la demanda y evolución comercial del complejo.
La configuración arquitectónica parte de una lógica modular y flexible que integra comercio, zonas de estancia y componentes complementarios como áreas de permanencia y un hotel, consolidando un modelo de uso mixto capaz de activar el proyecto durante diferentes momentos del día. La organización espacial prioriza recorridos claros, conectividad peatonal y espacios de encuentro que fortalezcan la experiencia del usuario y aporten valor urbano y comercial al desarrollo.
A nivel estructural, el proyecto se desarrolla mediante un sistema aporticado que responde a las necesidades de amplitud espacial, flexibilidad funcional y futuras etapas de crecimiento. La modulación estructural se articula con la propuesta arquitectónica para garantizar continuidad constructiva, eficiencia técnica y compatibilidad con las diferentes fases del proyecto, permitiendo que la infraestructura pueda evolucionar sin comprometer la estabilidad global ni la coherencia formal del conjunto.
El principal reto del proyecto consiste en desarrollar una estructura capaz de responder a una arquitectura comercial expansiva y flexible, integrando grandes áreas abiertas, circulaciones continuas y futuras etapas de crecimiento sin comprometer el comportamiento estructural ni la lógica modular del sistema. Desde el componente estructural, el desafío se centra en otorgar funcionalidad y estabilidad a grandes voladizos incorporados dentro de la propuesta arquitectónica. Estas condiciones generan exigencias importantes en términos de control de deformaciones, transferencia de cargas y rigidez global, especialmente en zonas destinadas a circulación, permanencia y articulación espacial del complejo comercial. La necesidad de mantener amplitud visual y espacial obligó a optimizar el dimensionamiento de vigas, columnas y elementos de soporte, garantizando simultáneamente eficiencia estructural y viabilidad constructiva. Adicionalmente, el proyecto plantea el reto de coordinar una estrategia de crecimiento por etapas con un sistema estructural capaz de admitir futuras ampliaciones sin afectar la operación parcial del complejo. La incorporación de usos complementarios como zonas de estancia y hotel incrementa la complejidad funcional del edificio, exigiendo una articulación precisa entre arquitectura y estructura para responder adecuadamente a diferentes condiciones de ocupación, cargas y requerimientos operativos dentro de un mismo conjunto arquitectónico.




Cuéntanos — respondemos en menos de 24 horas