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Proyecto cubierta para polideportivo, Anorí, Antioquia.

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Sobre el proyecto

El proyecto consiste en el estudio y diseño estructural de la cubierta metálica que protegerá un polideportivo en el municipio de Anorí, Antioquia. Por tratarse de una estructura de ocupación especial, destinada a un uso deportivo y recreativo con afluencia constante de público,, la NSR-10 la clasifica en Grupo de Uso II, lo que exige un nivel de seguridad superior al de una edificación común.

La solución estructural combina dos sistemas de resistencia sísmica que trabajan en direcciones perpendiculares entre sí. En un sentido, la estructura se resuelve mediante pórticos resistentes a momento: columnas y vigas conectadas rígidamente entre sí, de modo que todo el conjunto absorbe y disipa las fuerzas horizontales generadas por un sismo. Estos pórticos se complementan con cerchas metálicas no dúctiles DMI (Diseño con Mínima capacidad de disipación de energía Inelástica), un sistema permitido por la NSR-10 para edificaciones de un solo nivel, que aporta rigidez adicional a la cubierta. En la dirección perpendicular, el sistema funciona como péndulo invertido, es decir, columnas empotradas en su base que trabajan como elementos verticales en voladizo para resistir las cargas laterales, sin depender de vigas superiores rígidas.

Un aspecto técnico relevante es la clasificación de regularidad: la edificación no presenta irregularidades en planta ni en altura, pero sí se reconoce una condición de ausencia de redundancia en el sentido de los pórticos resistentes a momento, ya que la estructura cuenta únicamente con dos columnas en esa dirección. Esta condición, contemplada expresamente en la norma, se traduce en factores de diseño más conservadores para garantizar el mismo nivel de seguridad.

En cuanto a materiales, las columnas son perfiles tubulares PTR 300x300x10 mm, rellenos de concreto de 21 MPa (columnas compuestas de acero y concreto, que combinan la resistencia de ambos materiales), en acero A500 Grado C con esfuerzo de fluencia de 345 MPa. Las vigas y viguetas de conexión no resistente a momento son PTR 100x100x3 mm, del mismo tipo de acero. Las cerchas no dúctiles emplean diagonales en PTR 60x60x5 mm y cordones superior e inferior en PTR 120x120x4 mm. La cubierta se arriostra transversalmente mediante tensores en cruz (X), fabricados en varilla lisa de 1/2 in, en acero A706 Grado 60, con fluencia de 420 MPa, un material con mejores propiedades de soldabilidad y comportamiento ante cargas cíclicas. El sistema de cubierta es en lámina tipo standing seam, un perfil metálico de junta alzada que ofrece buen desempeño frente a filtraciones y succión de viento, condición que fue verificada específicamente en el diseño de sus componentes y anclajes, dado que las cubiertas livianas son especialmente sensibles a este efecto.

Retos

El principal reto técnico del proyecto fue integrar, en una sola estructura tridimensional, dos sistemas de resistencia sísmica de comportamiento distinto (pórticos resistentes a momento con cerchas DMI en un sentido, péndulo invertido en el otro) sin que esa combinación afectara la economía del proyecto, la seguridad estructural, la funcionalidad del espacio ni la estética arquitectónica.Cada sistema responde a una lógica distinta de rigidez y disipación de energía. Combinarlos exige que ambos actúen de forma coordinada ante un sismo, evitando que uno concentre esfuerzos que el otro no está diseñado para absorber. Esto se resolvió mediante un modelo estructural que analiza el comportamiento conjunto de columnas, cerchas y tensores en las dos direcciones, ajustando secciones y conexiones hasta lograr un equilibrio entre rigidez, resistencia y economía de material.La condición de contar con solo dos columnas en el sentido de los pórticos, si bien exigida por el diseño arquitectónico del espacio (una piscina requiere luces libres amplias, sin columnas intermedias que interrumpan la visual ni el uso del área), obligó a un diseño más riguroso de esas columnas y sus conexiones, en cumplimiento de los factores adicionales que la NSR-10 exige por ausencia de redundancia.El resultado es una estructura que resuelve simultáneamente tres exigencias que suelen tensionarse entre sí en este tipo de proyectos: seguridad sísmica conforme a la normativa vigente, funcionalidad operativa de un espacio deportivo de grandes luces libres, y una imagen arquitectónica limpia y coherente con el uso del polideportivo. Se trata de un logro de ingeniería que no sacrifica ninguno de estos frentes, y que garantiza a la administración municipal una infraestructura segura, eficiente y visualmente adecuada para el servicio que prestará a la comunidad de Anorí.

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