
El proyecto «Estudios y diseños para construcción de espacio comercial e institucional en el Parque La Cristalina del municipio de Tarso, Antioquia denominado Café de los Artistas» desarrolla la solución estructural integral para una edificación segura, funcional y acorde con las exigencias normativas vigentes en Colombia.
La estructura se resuelve mediante un sistema de pórticos resistentes a momento con capacidad especial de disipación de energía (DES) con conexiones precalificadas, la categoría de mayor exigencia sismorresistente contemplada en el Reglamento Colombiano de Construcción Sismorresistente, NSR-10. En términos prácticos, esto significa que el edificio está diseñado para deformarse de manera controlada y segura ante un sismo fuerte, disipando energía sin comprometer la estabilidad global ni la vida de los ocupantes.
En cuanto a su configuración, la edificación no presenta irregularidades en altura, lo que favorece un comportamiento sísmico predecible y uniforme en todos los niveles. En planta, la geometría de la edificación obliga a que algunos ejes estructurales no sean paralelos entre sí, condición que la NSR-10 clasifica como irregularidad tipo 5P. Adicionalmente, en algunas direcciones de análisis la estructura cuenta con solo dos columnas, lo que configura una condición de ausencia de redundancia: es decir, hay menos trayectorias alternativas de carga de las deseables si un elemento llegara a fallar. Ambas condiciones fueron identificadas, cuantificadas y compensadas en el diseño mediante los coeficientes de reducción de capacidad de disipación de energía y los factores de importancia correspondientes, conforme a lo establecido en el Título A de la norma.
El sistema estructural combina los siguientes elementos:
Las columnas son perfiles tubulares PTR 200x200x7 mm, rellenos de concreto de 21 MPa (columnas compuestas tubo-concreto), en acero A500 grado C con esfuerzo de fluencia fy = 345 MPa, cumpliendo los requisitos del capítulo F.3 de la NSR-10 para miembros de ductilidad alta. Esta solución combina la resistencia y confinamiento del concreto con la ductilidad del acero, logrando elementos esbeltos de alto desempeño.
Las vigas de los pórticos resistentes a momento son perfiles W14x38, en acero ASTM A572 grado 50 (fluencia de 350 MPa), material de uso estándar en estructuras sismorresistentes de acero por su combinación de resistencia y ductilidad.
El entrepiso se resuelve con viguetas en perfil W12x22, del mismo acero, conformando un sistema de piso compuesto con lámina colaborante (metaldeck), que integra el acero estructural y la losa de concreto en un solo elemento resistente, optimizando peso y rigidez.
La cubierta se remata con teja tradicional de barro, elemento que responde a criterios de identidad arquitectónica y contextual del municipio.
Por su uso, el proyecto se clasifica en el Grupo de Uso II — estructuras de ocupación especial, categoría que exige un nivel de desempeño sísmico superior al de una edificación de uso común, dado el carácter público y la concentración de personas propia de una instalación deportiva municipal.
Las memorias de cálculo, junto con los planos estructurales, constituyen los documentos de diseño integral del proyecto y sustentan su cumplimiento normativo ante las autoridades competentes.
El principal reto del proyecto consistió en incorporar una estructura que cumpliera con los estrictos requisitos de ductilidad alta establecidos en el capítulo F.3 de la NSR-10, y que al mismo tiempo se acomodara arquitectónicamente a las condiciones existentes del polideportivo, sin imponer restricciones que afectaran el uso deportivo del espacio.Este reto se acentúa por dos condiciones particulares de la geometría en planta: la presencia de ejes estructurales no paralelos (irregularidad tipo 5P) y la ausencia de redundancia en algunas direcciones de análisis, donde solo dos columnas resisten las cargas laterales. Ambas condiciones exigieron un análisis riguroso de distribución de fuerzas, verificación de derivas y aplicación de los factores de reducción correspondientes, evitando que la geometría arquitectónica se tradujera en puntos débiles del sistema sismorresistente.La respuesta del equipo fue una solución estructural tridimensional integrada, donde columnas compuestas de alta ductilidad, pórticos metálicos y sistema de entrepiso compuesto trabajan de manera conjunta para garantizar tres objetivos simultáneos: resistencia sísmica conforme a la normativa vigente, funcionalidad operativa del espacio, y una estética arquitectónica coherente con el uso público y comunitario de la instalación. El resultado es una estructura que no solo protege sirve como sitio turístico, sino que refuerza el valor del cultural como equipamiento seguro y representativo para el municipio de Tarso.





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